El ejercicio aeróbico y su impacto en el micro-ambiente tumoral

2019-03-29T18:07:10-03:00 - Por: Javier Gelvez Santos

Cada vez se habla más del ejercicio y su impacto positivo en la prevención y tratamiento de diferentes enfermedades, entre ellas el cáncer. Numerosos estudios han mostrado una reducción en la incidencia de cáncer en personas activas físicamente,a sí como una menor progresión del tumor y reducción del riesgo cardiovascular en personas diagnosticadas de cáncer y que realizan actividad física de forma regular.

Para comprender mejor cómo el ejercicio cumple este rol en el paciente con cáncer, un grupo de investigadores de la Universidad de Florida evaluó el comportamiento del micro-ambiente tumoral durante la actividad física en animales. Cómo es sabido, los tejidos afectados por el cáncer se caracterizan por presentar una red de vasos sanguíneos anormales, que no aseguran y adecuado flujo sanguíneo a los tejidos llevándolos a un estado de baja oxigenación (hipoxia). La hipoxia está relacionada con mayor inestabilidad celular, mayor agresividad tumoral y menor respuesta al tratamiento adyuvante (quimioterapia).

El grupo de investigadores, pudo demostrar que durante el ejercicio aeróbico de intensidad moderada, el flujo de sangre hacia los tejidos afectados por el tumor, tenían una mejor perfusión que en los sujetos sedentarios. Este aumento del flujo sanguíneo es un poderoso estimulo para la formación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis) favoreciendo la entrega de mayores niveles de oxígenos y medicamentos al tejido afectado, sin afectar el tamaño o las tasas de crecimiento del tumor en sí.

En conclusión, los recientes hallazgos en modelos animales están demostrando que el ejercicio aeróbico de intensidad moderada, es una intervención efectiva, para mejorar el pronóstico de los pacientes con cáncer, no solo en el campo cardiovascular si no a nivel tumoral directo.

 

En Oncoloop consideramos que la actividad física es uno de los pilares funadamentales para la recuperación de una patología como el cáncer. Nunca dejes de hacer actividad física, y que esta te sea cómoda, a tu propio ritmo pero constante.

 

Fuente: Wiggins J. Et al.Excercise and the Tumor Microenvironment: Potential Therapeutic Implicactions.  Exercise and Sport Sciences Reviews. Vol 46, N. 1. January 2018